Enseñanzas

Posted in El camino de la vida on 22/02/2011 by Ninjatos


A causa de la ausencia de mi maestro he tenido que tomar las riendas del Dojo (gimnasio), un orgullo poder encargarme de los alumnos de mi maestro, mientras el explora nuevos conocimientos.

No obstante, el orgullo se torna un poco amargo cuando no sientes placer en enseñar y no llebo poco tiempo sintiendo esto. Desde que me marche a estudiar fuera y volvi, siento una oxidacion que merma mis sentidos a la hora de enseñar, siento que necesito “aprender” antes de poder enseñar, “aprender” o “recordar” eso,ese movimiento corporal, que durante 2 años he dejado en pause.

Esa oxidacion a persistido a causa de esas idas y venidas del entrenamiento por mi parte desde la vuelta, teniendo que decir que han sido por fuerza mayor y no por gusto.

Pero como el aceite que lubrica una puerta que chirria, ese poco entrenar a cambiado hace bien poco ese sentimiento, mejorando mi percepcion a la hora de enseñar e impartir calses. Tambien gracias a la recaptacion de datos y la analizacion de apuntes de mi maestro, veo otro punto de vista.

Puede ser que cometa un error fatal, no ver la felicidad que da simplemente entrar en el dojo, traerme los problemas al mismo y agobiarme con cosas mundanas. Al portar encima los problemas, transmito de forma indirecta a los alumnos de mi maestro una carga negativa, y no deja que yo evolucione favorablemente.

Intentare desde ahora, concentrarme en entrar en un estado de Sanshin(armonia) y quitarme esa carga negativa para ese desarrollo que he perdido desde hace ya mucho. Gracias a mi maestro por darme una fortaleza justa e inamobible, y a Maria, por darme la felicidad necesaria para arrancar un nuevo Sanshin.

Sanshin no Kata

Con el corazon de un niño